Noticias


Gusanitos que acaban con las plagas
  • Proponen usar gusanos microscópicos para matar a los insectos en lugar de químicos que son contaminantes y mucho más caros.
  • El centro de investigación extremeño La Orden está desarrollando un insecticida biológico.

Se dice que la naturaleza es sabia y a esta idea se agarran en el centro de investigación agraria de la finca La Orden. Actualmente, para acabar con el gusano cabezudo que se come las cerezas del Jerte o con el gorgojo de la bellota los agricultores deben someter sus cosechas a insecticidas químicos. En La Orden trabajan para que sea la propia naturaleza la que se ocupe de estas plagas. En concreto, unos gusanos muy especiales.
Más que gusanos, son 'gusanitos'. Al mirar por el microscopio de Víctor Parralejo, responsable de la tesis sobre este 'insecticida biológico', se ven miles de gusanos microscópicos (nematodos) que han matado una larva de gusano cabezudo y se la están comiendo. Este joven investigador no puede disimular su satisfacción por el buen funcionamiento del proyecto, aunque es prudente. «Es muy bonito verlo después del trabajo que lleva. Pero esto es en un laboratorio, después hay que llevarlo al campo».
Sin embargo, los primeros resultados han sido un éxito. En los experimentos, los entomopatógenos (especies de microorganismos capaces de desarrollar enfermedades en los insectos impidiendo que se formen plagas) tuvieron más eficacia que el insecticida de síntesis industrial con el que lo compararon. El químico provocó una mortandad del 8%, mientras que dos cepas distintas de sus nematodos lograron porcentajes del 12 y el 20%.
«Tenemos un prototipo industrial y es el único en España», explica José del Moral, jefe de Fitopatología de La Orden. «Ya podemos ir al campo para valorar el error experimental y así, cuando un industrial se interese por el proyecto, tendrá un conocimiento real de este producto», añade. Si finalmente tiene éxito, tal y como creen sus investigadores, Extremadura sería pionera a nivel europeo en solucionar las plagas de los cultivos.
En cuanto a las ventajas de los 'gusanitos' frente al insecticida tradicional, son varias. La primera y más evidente es que se trata de un procedimiento muy respetuoso con el medio ambiente, frente a la contaminación de los químicos.
Por otra parte, hay un beneficio que aún puede interesar más, especialmente a los agricultores, y es que los nematodos entomopatógenos serían más baratos. «Para usar los insecticidas de síntesis industrial hay que pagar por las patentes que son extranjeras y muy caras. Teniendo los entomopatógenos se podrían patentar, producir aquí y serían más asequibles», explica José del Moral.
Además, ya que la investigación se está realizando en Extremadura, los expertos se están centrando en las necesidades de la región, es decir, lo primero que están haciendo es encontrar los 'gusanitos' o entomopatógenos que son capaces de eliminar las plagas que afectan a nuestros cultivos. «Se adaptan a las condiciones locales, aunque se pueden utilizar en otros lugares», explica Víctor Parralejo. Es decir, los primeros beneficiados serían los agricultores extremeños y luego el proyecto podría evolucionar para venderlo fuera.
¿De donde salen?
La gran pregunta es ¿de dónde salen esos 'gusanitos' asesinos de plagas? Pues están bajo nuestros pies, en la tierra, aunque no es tan fácil recogerlos y ahí reside gran parte del trabajo de los investigadores de La Orden.
Para conseguir tener cientos de miles de nematodos entomopatógenos deben seguir un laborioso proceso. Usan trampas biológicas. Han conseguido una colonia de larvas de 'Galleria melonella', que es una especie de lepidóptero extraordinariamente sensible a ser infectada por cualquier patógeno del suelo. Estas larvas permanecen en el laboratorio varias semanas en contacto con tierra y siguiendo distintos procesos. Al finalizar puede verse cómo aparecen cientos de miles de 'gusanitos' infecciosos por cada larva de 'Galleria'. Estos nematodos entomopatógenos ya están listos para infectar a las larvas de distintas plagas.
Metafóricamente este proceso es como poner un caramelo en el suelo y las hormigas, que son muy golosas, no podrán evitarlo e irán a cientos. Se las caza y ya están listas para ser usadas.
Por el momento, en La Orden han aislado dos cepas de estos gusanos microscópicos y han demostrado su eficacia con el gusano cabezudo que ataca los frutales de zonas de secano como el Valle del Jerte. Su próximo objetivo es acabar con el gorgojo de la bellota. Por supuesto, aún queda mucho trabajo y probar los productos fuera del laboratorio.
Sin embargo, el proyecto ya ha conseguido llamar la atención del mercado. La empresa extremeña FAESAL, dedicada a formular insecticidas de síntesis, ha mostrado un gran interés por el desarrollo industrial de estos entomopatógenos, y el INNOVEX está participando en las primeras reuniones con la intención de favorecer el desarrollo de esa actividad.
El objetivo en el futuro es que esta idea se fabrique y se comercialice bajo sello extremeño.
«Tenemos un prototipo industrial y es el único que hay en España. Si finalmente tiene éxito el proyecto, tal y como creemos, Extremadura sería pionera a nivel europeo en solucionar las plagas de los cultivos».
«Es más respetuoso con el medio ambiente que un insecticida de síntesis industrial y además se patentaría en Extremadura por lo que sería más barato para los agricultores. Nos estamos centrando en las plagas de aquí».
 


Publicado en Hoy el 05/12/2010

Volver